

Guatemaltecas y guatemaltecos:
Hoy me dirijo a ustedes porque estamos empezando un año crucial. Un año en que, como país, estamos llamados a rescatar, defender y consolidar nuestra libertad y nuestra democracia.
Mañana –lunes 5 de enero– empieza un proceso decisivo para Guatemala, que nos llevará a elegir nuevas autoridades en cuatro instituciones clave para el funcionamiento del Estado: el Tribunal Supremo Electoral, la Corte de Constitucionalidad, el Ministerio Público y la Contraloría General de Cuentas.
Este proceso es un enorme reto para nuestra democracia, ya que quienes durante décadas han abusado del poder y se han enriquecido con la corrupción, amenazan con seguir capturando nuestras instituciones. Sin embargo, este momento histórico nos ofrece una oportunidad única a las guatemaltecas y guatemaltecos honestos para frenar esta amenaza.
En 2023, ustedes me eligieron como Presidente de la República, y me otorgaron el mandato de cambiar la política para que vuelva a estar al servicio de nuestro pueblo. Ustedes también eligieron diputados y les dieron la alta responsabilidad de legislar y fiscalizar en favor del bienestar de todos y de todas. Pero esta tarea no pasa únicamente por el Ejecutivo y por el Congreso. Otras instituciones también son clave para procurar la justicia, la libertad y el bienestar de todos. De ahí la enorme importancia de los procesos que inician mañana para elegir a quienes dirigen esas instituciones.
Mañana, el Colegio de Abogados y Notarios dará un primer paso, designando a sus representantes para elegir magistrados del Tribunal Supremo Electoral. Con esto se dará inicio a un proceso que va a impactar en el destino de nuestras futuras elecciones, en el futuro del voto de todos los guatemaltecos: en el destino de nuestras decisiones libres.
Luego, vendrán elecciones en otras instituciones clave. La Corte de Constitucionalidad es la más alta corte de justicia del país. El Ministerio Público es el ente encargado de la persecución penal, hoy capturado al servicio de la corrupción más vergonzosa. Y la Contraloría General de Cuentas es quien vela por el uso transparente de los recursos públicos. Todas son instituciones que afectan directamente el bienestar de cada uno de nosotros y de nuestras familias.
Durante muchos años estas elecciones se desarrollaron en las sombras, de espaldas al pueblo, haciendo que la corrupción se multiplicara y que las cosas no cambiaran. Esa oscuridad perpetuó la impunidad y los abusos de los que el pueblo se cansó.
Por eso la elección de las nuevas autoridades de estas instituciones es algo que nos concierne a todas y todos, es algo que afecta a toda la población, y que exige la participación activa de todas las personas que aspiramos a trabajar juntos por una Guatemala más libre, más justa y más feliz.
Seguramente ustedes se preguntarán: ¿cómo me involucro yo en estos procesos?, ¿qué puedo hacer en este momento histórico? Este es un llamado para toda la población guatemalteca: informémonos, estemos atentos, velemos por que cada paso de estas designaciones se lleve a cabo de manera limpia, legítima, libre y justa. El interés ciudadano es un primer paso para asumir la responsabilidad de defender y fortalecer nuestra democracia. Porque todo está en juego, necesitamos la mirada y la atención de todos y todas. Nadie puede permanecer indiferente a las decisiones trascendentales que tomaremos este año.
Por otra parte, es fundamental que las personas honestas y capaces participen como candidatos a dirigir estas instituciones. Todos estos cargos implican una responsabilidad enorme y por ello el país necesita personas íntegras, responsables y comprometidas. No podemos dejar este trabajo a operadores de intereses oscuros que se han atrincherado en estos puestos para preservar sus privilegios y para construir estructuras de impunidad y corrupción. Eso debe acabar ya.
Hombres y mujeres, profesionales comprometidos con la construcción de un futuro mejor para Guatemala: atiendan a su convicción cívica y ética y postúlense a los cargos en donde puedan aportar su experiencia, su conocimiento y su honestidad.
Todas las personas interesadas en el futuro de Guatemala, todos los guatemaltecos y guatemaltecas: estemos atentos y velemos por que los procesos que empiezan mañana se realicen con transparencia y responsabilidad. El pueblo de Guatemala es digno, y su dignidad merece autoridades e instituciones que respeten sus derechos y respondan a sus necesidades y anhelos. La Guatemala a la que aspiramos sólo es posible si la construimos juntos, con convicción, honestidad y responsabilidad, tomando los espacios que de otra manera serán copados por quienes quieren vernos sumidos en la oscuridad.
Yo, como Presidente, cumpliré con mi responsabilidad y honraré la voluntad del pueblo, designando –donde me corresponde– a personas honestas, capaces e íntegras. Como les dije desde el inicio de mi mandato: haré todo lo necesario para preservar y fortalecer la democracia que tanto esfuerzo le ha costado al pueblo guatemalteco.
No podemos permitir que intereses oscuros se atrincheren de nuevo en nuestras instituciones públicas? Definitivamente no. El futuro de Guatemala es responsabilidad de todas y todos. Y no dudo que sabremos enfrentar los desafíos más urgentes con entusiasmo y con valentía. Si hoy las y los ciudadanos no asumimos nuestra responsabilidad, otros decidirán por nosotros.
Sigamos construyendo el futuro brillante que nuestro país merece. Y que los esfuerzos de este año nos permitan concretar el anhelo de un Estado que trabaja por el bienestar de su gente.
Muy buenas noches.