Grupo Campestre, uno de los conglomerados agroindustriales más importantes del país, anunció que sus empresas Avícola Campestre y Panadería Sinaí, han recibido la precalificación bajo la Ley para el Fomento de la Expansión de las Inversiones, un instrumento clave promovido por Invest en El Salvador para dinamizar la economía nacional y atraer capital productivo.
Esta precalificación reconoce el potencial de ambas compañías para ejecutar proyectos de alto impacto económico, alineados con los objetivos de crecimiento, innovación y sostenibilidad que impulsa la nueva normativa.
Como parte de este proceso, Grupo Campestre proyecta una inversión total de $82.8 millones en diferentes etapas para los próximo cuatro años, destinados al fortalecimiento de su infraestructura productiva y expansión de operaciones. De este monto, $77.8 millones corresponden a Avícola Campestre, mientras que $5.0 millones serán ejecutados por Panadería Sinaí. Toda la inversión se ubicará en San Miguel en el oriente de El Salvador.
En el caso de Avícola Campestre, el plan de inversión contempla la construcción de nuevos galpones, garantizando la sostenibilidad e integración del negocio. Asimismo, se desarrollará la ampliación de su planta industrial de procesamiento de aves, junto con el crecimiento de su fábrica de alimentos concentrados.
La nueva instalación contará con líneas especializadas, permitiendo desarrollar productos de valor agregado para la Marca Rico Pollo, en un proceso completamente automatizado que se ejecutará por etapas.
El proyecto también incorpora iniciativas de sostenibilidad, incluyendo la generación de energía eléctrica mediante paneles solares y biomasa para autoconsumo, alineándose con tendencias globales de producción eficiente y responsable.
Avícola Campestre opera bajo un modelo de economía circular para: Reducir, rehusar y Revalorizar los residuos generados por las operaciones agroindustriales que se transforman en biogás para generación de energía, el calor recuperado se convierte en vapor para uso industrial y con los digestatos finales se producen biofertilizantes para sus propios cultivos.
De esta manera, se dejan de emitir más de 25,000 Ton de CO2 hacia la atmósfera.
Avícola Campestre, además, desarrolla programas de reforestación, formación comunitaria y capacitación, manteniendo vínculos activos con universidades y escuelas que visitan sus instalaciones.
Por otra parte, del impacto en infraestructura, estas inversiones permitirán la creación de 275 empleos permanentes, sobrepasando los 1,000 empleos directos, así como la generación de 590 empleos adicionales entre directos e indirectos durante la ejecución de los proyectos, contribuyendo significativamente al desarrollo económico local.
“Para Avícola Campestre y Panadería Sinaí esta precalificación representa un paso estratégico en la dinamización de la industria avícola nacional. Reafirma nuestro compromiso de impulsar polos de desarrollo en El Salvador, consolidando nuestro liderazgo mediante la implementación de tecnología de vanguardia y una visión clara de crecimiento sostenible en los sectores avícola y de panificación”, señaló Sergio Romero, Director de Energía y Avícultura de Grupo Campestre.
Las inversiones de la Avícola Campestre y Panadería Sinaí tienen como finalidad, mejorar la cadena de valor y de producción del resto de empresas que forman parte de Grupo Campestre, principalmente proveer de insumos de calidad a los más de 75 restaurantes de Pollo Campestre distribuidos en todo El Salvador.
La producción de Avícola Campestre abastece tanto a mercados nacionales como a empresas hermanas del grupo, respaldada por tres centros logísticos ubicados en San Miguel, Santa Ana y San Salvador, desde donde se coordina el reparto a todos los departamentos de El Salvador, garantizando una sólida presencia a nivel nacional.
Con esta precalificación, Grupo Campestre, con sus empresas Avícola Campestre y Panadería Sinaí, se integra al grupo de empresas que están canalizando inversiones estratégicas bajo este marco legal, en un contexto donde la atracción de capital productivo y la generación de empleo formal son ejes prioritarios para la economía salvadoreña.